La peor publicación del mundo.
La última vez que no tomé un fin de semana tiene cerca de seis meses.
Sí, SEIS MESES. No me enorgullece, tampoco me siento mal.
En un tiempo récord de veinte minutos, cerca de ocho sirenas de ambulancias desesperadas por salvar una vida se escuchaban por fuera de mi casa.
Los veinte pasados sólo fueron cinco.
Sí, sí las conté, y qué. Fue súper archi-re-contra-divertido contar las veces que se repetía el sonido producido por la torreta de una ambulancia.
No saben. En fin.
No quiero descifrar los quince minutos de alegría, paz, irá, o amor que cada sujeto tuvo antes de ser pasajero de una ambulancia. No, eso no.
Hoy vengo a hablar de la mujer, aunque no tenga nada que ver con accidentes, ambulancias y robots. Bueno, con robots sí. ¿Si?. Sí.
Transformers es una de las mejores recreaciones que le han hecho a una caricatura de los ochentas. Una excelente trilogía diría yo. Bueno casi.
Hay un detalle que hace que la historia y por lo tanto toda la trilogía se vallan al carajo. Megan Fox. Oh sí. Ella.
Tú esperas ver de nuevo a Fox (Megan) montada en una deportiva con unos minishorts con barbitas. Pero no. ¿Cual es la sorpresa?
Rosie Huntington, esa güera que tampoco le pide nada a Megan.
NADA porque como sabemos, también está bien ______________ Jijijiji.
¿Qué hubiera sido de Matrix Revolutions sin Trinity?
¿Lord of the Rings con otro Mr. Frodo?
¿Vuelven los García sin Pedro Infante?
¿La risa en vacaciones cinco sin Acapulco.?
Bueno ya.
Una sola mujer. UNA SOLA fue capaz de cambiar toda una secuela cinematográfica millonaria. ¿Por qué?.Porque sí. Así no más.
Aunque yo no perdí nada, me pongo a pensar y llego a la conclusión de que a la mujer no le importa nada. Si dice no, es no. Si quiere algo lo consigue y le vale madres.
La mujer no se anda con jueguitos.
Tengan cuidado jóvenes, a nosotros no nos queda más que quererlas, y seguir siendo esclavos de su seducción.
Esta es la peor publicación que he escrito, y me doy cuenta porque acabo de comparar a la mujer con la secuela de Transformers que vi gracias a que este fin de semana decidí no salir y por lo tanto no embrutecí mi cerebro con alcohol.
Les doy las gracias por haber continuado leyendo esto después de la primera palabra Transformers porque yo sé que justo ahí es en donde le doy en la madre a todo el blog. Yo lo sé porque toda esa oración es pésima y produce que tú cerebro te diga que estas a punto de leer lo más estúpido de tú vida.
No me lo tienen que decir.
¡Salgan a descubrir el mundo chavos!. ¡Por lo que más quieran háganlo! Plis.